|
||||||||||
|
El padre Emery Mahoney, tiene poco más de cuarenta años, jesuita, guapo, de buen porte y de origen irlandés y con una refinada educación. Sin su alzacuellos, podría parecer un típico agente de bolsa blanco-anglosajón de Wall Street. Mahoney construyó su leyenda trabajando con niños menos favorecidos en el neoyorquino barrio de Harlem. Sus logros en materia educativa le habían llevado a dar varias conferencias a los largo del país. Finalmente como modo de recompensa, el padre Mahoney fue trasladado a la Catedral de San Patricio, como ayudante del Dean. Para Mahoney, aquella catedral con su deambulatorio, sus capillas radiales y su capilla de la Virgen se habían convertido en su refugio. Ahora sus antiguas tareas con los niños de Harlem se habían convertido en visitas a residencias de millonarios que vivían en los elegantes apartamentos de Park Avenue, la Quinta Avenida o Central Park con el fin de recaudar dinero destinado en parte para cubrir las operaciones del ‘Círculo Octogonus’. Cuando el cardenal August Lienart fue nombrado Secretario de Estado del Vaticano, llamó a Mahoney para ocupar el cargo de asistente personal. Debido a sus ‘particulares’ servicios a la Iglesia, Lienart convenció al Papa para que Emery Mahoney recibiese el anillo episcopal. Actualmente reside en el Vaticano. |
|
|||||||||